Historia del club atletismo Chiclana
A semejanza de lo que ocurre en otras ciudades de la Bahía de Cádiz, el grupo de atletas encabezados por Manuel Gómez Macias, que viene corriendo desde 1980, se plantea la necesidad de construir un club en Chiclana. Como paso previo, se crea la asociación de Fondistas Chiclaneros, una entidad sin un carácter formal y que nace de las mentes de Francisco Herruzo Galvin, que destaco en ámbitos provincial corriendo en el club Atletismo Algeciras, Juan Polanco Periñán, Manuel Baro Torres, Juan Carlos Jiménez Sena y el propio Manuel Gómez. Cuatros años más tarde, en marzo de 1989, y tras realizar indagaciones necesarias para cumplir con todos los tramites administrativos, comenzaría su historia deportiva del club Atletismo Chiclana. Como curuciodad puede destacar que la primera reunión de la junta directiva tuvo lugar en uno de los vestuarios del polideportivo (Santa Ana), al no existir entonces otro lugar adecuado para poder llevar a cabo este tipo de encuentros .En esta primera asamblea estuvieron presentes Manuel Baro Torres, Manuel Gómez Macias, Juan Jesús Cornejo, Juan Manuel Márquez, Juan Carlos Sena y Juan Ortega Cabeza de Vaca. El cargo de presidente lo ostento por vez primera Juan Manuel Márquez que fue designado por el reto de socios teniendo en cuenta la experiencia administrativa que a este se le atribuía por el desempeño de su profesión en la gestaría. La presentación oficial de la entidad no tuvo lugar hasta el 24 de marzo de 1990 y se llevo a cabo en el polideportivo (Santa Ana).
Desde su construcción, los padres del Club Atletismo Chiclana fijaron como objetivo principal de la entidad el fomento de este deporte partiendo de la base, de la cantera; y para ello, una de las primera iniciativas que pusieron en practica fue la creación de una escuela de atletismo junto con la delegación de deporte. La ambiciosa meta de alcanzar la elite deportiva queda bastante lejos de las aprensiones de este club. En este sentido, todos los atletas que han destacados en Chiclana han necesitado mas tarde o mas temprano buscar refugio en otro equipo de la provincia se han surtido en los últimos años de corredores formados en la escuelas chiclaneras .Claros ejemplos descritos fueron la familia Aragón Ortega los hermanos Montiel y María del Carmen Peralta.
El club atletismo ha vivido momentos dispares desde 1989, creciendo en linias generales en lo que respete a socios, pero como en todas las formaciones atravesando por altibajos.
Juan Manuel Márquez permaneció al frente de la junta directiva hasta 1991, año en el que tomara el relevo en el cargo Manuel Baro, iniciándose así una nueva etapa que se extendería hasta 1993. Aunque se produjo un cambio en la cúpula del club debe indicarse que el resto de componente de la directiva era muy similar al de los primeros años. En 1993 la presidencia del club atletismo Chiclana pasó alas manos de Manuel Arjona Delgado, otro gran aficionado, que comparte las labores directivas con la practica del atletismo, una afición en la que se inicio a mediados de los 80.
No es posible conocer cómo habría sido la labor de Carmona Páez al frente de una escuela de atletismo en Chiclana, aunque lo que si resulta evidente es quien tomo las riendas desde el primer momento de esta organización fue, Juan Ortega Cabeza deVaca, desempeño un trabajo enjeplar. Fueron precisamente en los años en los que Ortega dirigió la trayectoria de la cantera atlética en la ciudad (1989-1996) cuando más alumnos practicaron esta disciplina y cuando mejores resultados se alcanzaron. Este hecho puede corroborarse con los meritos que todavía siguen sumando los corredores más destacados del atletismo chiclanero´quienes dieron sus primeros pasos déla mano de este enamorado del deporte. Ortega no estuvo solo sino que contó desde el primer momento con la colaboración de otros monitores. Así en los primeros años también trabajaron en la escuela de atletismo Rafael Montiel, Francisco José Montiel Chávez, José Reina Novoa y Manuel Sánchez Tizón.
Sin dejar a un lado el apoyo al atletismo base, la entidad chiclanera da la posibilidad de que todo interesado por este deporte que quiera competir, o bien practicarlo más intensamente, disponga de la oportidad de asociarse y de entrenar com. un grupo amplio de corredores , estén o no federados , para los responsables del atletismo en la ciudad, esta parcela , la del deporte aficionado, tiene la misma importancia que la escuela, y sin lugar a dudas más revelancia que el atletismo de elite, que prácticamente no tiene cabida en una entidad modesta como la que preside Agustín Leal Acuña.
Para los amantes y apasionados del atletismo popular, avanzados y con mochos kilómetros en sus piernas, la competición no se celebra cada domingo, sino que cada tarde de entrenamiento es una prueba un test, a pesar de que ni siquiera haya jueces ni cronómetros de por medio.La mayoría, los mas veteranos, no sigue una preparación predefinida, no cumple con hábitos alimenticios ni de cuidados personal, desafía a los pulsímetros, pero todos ellos, eso si, sorprenden con un umbral de sacrificio y esfuerzo sin limites .Con una organización que nada tiene que envidiar a cualquier conjunto de deportista profesionales, el club atletismo cuenta con un grupo de practicantes que tiene establecido para toda la temporada los horarios de entrenamiento y los recorridos diarios siempre que la luz del dia lo permite, en primavera y verano todos los días , estos aficionados suelen tomar el recorrido que se inicia en el callejón de Borreguitos y les lleva hasta el pinar de la Espartosa. En los meses de invierno y con la noche encimas, las sesiones se llevan a cabo por la carretera de la Barrosa y ahora por fin en la tan demandada pista de atletismo. Así un dia tras otro y sin faltas injustificadas, Y los domingos, cuando la competición lo permite, a las nueve de la mañana, se reúnen todos para completar el examen de la semana.
Con muchas cosas que se quedan en el tintero me despido de todos los atletas que han compuesto este club con un fuerte abraso y que no perdamos nunca nuestra buenas maneras.
(Este resumen esta recogido del libro historia del deporte de Chiclana)
Escrito por Cristóbal E, González y Rafael J, Gallo

